Traducción jurada para divorcio

 

En los tiempos que vivimos es fácil interaccionar con personas de todas partes del mundo. Las redes sociales, el comercio internacional, la internacionalización de la empresa en la que trabajamos, las becas Erasmus, Atlanticus…, todos son medios de conocer a personas que, de otra manera y en otro tiempo anterior, habrían resultado casi imposibles de conocer.

De estas continuas interacciones humanas surgen, a veces, relaciones que terminan en matrimonios entre personas de diferentes países. Pero, ¿qué sucede cuando un matrimonio mixto quiere tramitar un divorcio? ¿Qué documentos necesita? ¿Es necesaria la traducción jurada?

Uno de los trámites judiciales internacionales más demandados hoy en día es el reconocimiento de divorcio y separación. Es importante señalar que el trámite será diferente para una y otra sentencia.

También debemos añadir que el procedimiento seguirá distintos cauces dependiendo de si la sentencia es emitida por un tribunal de un estado miembro de la Unión Europea o no.

La sentencia de divorcio es la resolución judicial por la cual se disuelve el vínculo matrimonial que unía a dos personas. La sentencia, a menudo, contiene asuntos como la disolución del régimen económico de la pareja, el pago de una pensión compensatoria, o en el caso de existir hijos en común, la custodia de estos.

Según el Reglamento de Bruselas II, los documentos que deben aportarse para una sentencia de divorcio, siempre acompañados de su traducción jurada, son:

– Copia apostillada o legalizada (en caso de aquellos países que no sean miembros de la Unión Europea) de la sentencia. Se requiere a un profesional de la traducción jurada, que conozca en profundidad los sistemas judiciales de los países implicados y que coopere, codo a codo, con el abogado que lleve el trámite.

– En caso de que el divorcio se realice de mutuo acuerdo, copia del convenio regulador. Este convenio regulas las consecuencias del divorcio y, aunque este suele ir incluido en la sentencia, a veces la traducción no es requerida.

– Certificado en el que se dé fe de que la sentencia es firme. Cuando el divorcio se realiza de mutuo acuerdo, a veces, este tipo de sentencias no se pueden recurrir. Por ello, sólo en aquellas sentencias que no admitan recursos, no se exigirá traducción jurada.

Sólo en algunos casos se exige la aportación del certificado literal de matrimonio y los certificados de nacimiento de los hijos de los interesados en tramitar el divorcio. La traducción se requiere siempre que el matrimonio o el nacimiento de los hijos tuviera lugar fuera de España.

Así pues, como sabemos, el divorcio es un trámite, a menudo, complicado, pero si le sumamos que las personas que quieran tramitarlo pertenezcan a países diferentes, puede resultar una tarea aún más ardua. Por esta razón, de nuevo es imprescindible la labor del traductor jurado, que conozca bien tanto el lenguaje como las leyes de los países a los que pertenecen interesados en realizar el divorcio transfronterizo.